Gestión Educativa en la Sociedad de la Información

31 jul. 2009

Hace unas semanas, debatimos, con la Federación de Colegios Privados de una Provincia de Ecuador el tema de Gestión Educativa. El punto de partida era analizar los retos que implica la Sociedad de la Información, para la Gestión Educativa. Para iniciar el debate planteamos diez preguntas que todo dirigente educativo debía responder, para intentar fijar su posición de partida. Realmente esta preguntas debían responderse por cualquier profesor. Las preguntas en cuestión fueron:

1.¿Para cual Sociedad formamos a nuestros alumnos? Nuestro criterio es que la Escuela actual forma alumnos para una economía agraria industrial que ya no existe o está cambiando. Nuestros sistemas educativos no forman al alumno para enfrentar los retos de la Sociedad del Siglo XXI

2 ¿Están determinadas las dificultades que presentan nuestros egresados? En nuestras encuestas en diferentes instituciones, hemos recogido el criterio de que se presentan todo un conjunto de deficiencias relacionadas con la comprensión lectora, el bajo nivel de desarrollo del pensamiento matemático, la incapacidad o desinterés para enfrentar problemas sociales, entre otras. Estas dificultades constituyen un rosario de quejas diarias de los profesores pero no se sistematizan las causas, ni se formulan estrategias para enfrentarlas.

3. ¿Es la Escuela una organización simple? Muchas de la tentativas de mejora de nuestras instituciones educativas no reconocen las dificultades de la Escuela como organización, ni enfrentan de forma clara el conjunto de intereses, en ocasiones disimiles, de los actores del proceso educativo.

4. ¿Cual es el modelo educativo? En la práctica vemos que existe un modelo en los papeles, otro en la práctica y otro en nuestras mentes.

5, ¿Cual es nuestro contexto? No podemos seguir pensando en el binomio escuela-padre y toca ampliar ese análisis considerando la complejidad de todos los sistemas ambientales que influyen sobre el alumno.

6. ¿Que implica la Sociedad de la Información? Por supuesto no sólo en términos tecnológicos, sino culturales. De esta pregunta se desprenden varias entre otras ¿existe o no una brecha digital alumno-profesor? ¿O entre nativos digitales y no nativos digitales? En particular ¿podemos seguir enfrentando esa brecha digital entre alumnos ya inmersos en comunidades virtuales y profesores fuera de ese mundo?

7. ¿Cuales son los procesos de gestión de la institución? Es usual encontrar directivos que consumen la mayor parte de su tiempo y esfuerzo sólo en algunos de los subsistemas y otros, o los delegan o lo que es peor aun no se consideran.

8. ¿Cual es nuestro diseño curricular? Aquí nuevamente una cosa son los papeles y documentos y otra la realidad. Algunos directivos no consideran o ignoran todas las variantes del currículo oculto, con sus pros y contras.

9. ¿Como manejan nuestros profesores la pedagogía? Aparentemente todo esta bien, pero si se revisan las planificaciones anuales encontraremos la mezcla de términos, conceptos y lo que es peor el uso indiscriminado de ellos, pasando de una moda pedagógica a otra: competencias, destrezas, habilidades, estándares, indicadores de logros, etc. Se repiten y se copian de un año a otro objetivos y se piensa que cuanto mas ampulosos, recargados y poco comprensibles, queda mas claro, el elevado nivel pedagógico del profesor.

10. ¿Cual es nuestra cultura de calidad? La institución educativa gira muchas veces en la búsqueda de culpables: padres de familia, sociedad, otros profesores, medios de comunicación, etc. Esta cultura de culpabilidad hace que en la práctica no se entienda un ciclo de mejora y que hayamos cambiado el ciclo de Planificar-Hacer-Verificar-Actuar por otro de Planificar-Hacer-Dificultad-Búsqueda del Culpable

La presentación mas detallada de estas pregunta está disponible en SlideSare

¿Podemos añadir nuevas preguntas? En síntesis el reto de la Gestión Educativa es que conciliemos nuestros sueños con la dura realidad diaria, en el presente, pero con nuestra mente en el futuro


Internet y Ciberespacio

6 jul. 2009


Internet y Ciberespacio una diferencia sutil

En este tiempo de reflexión he recibido diferentes preguntas; unas relacionadas más con los aspectos educativos y como siempre girando en torno al problema de hasta que punto la introducción de las tecnologías puede crear ambientes de aprendizaje diferentes. Las otras estuvieron más marcadas por algunos de los fenómenos recientes de tipo político que de una forma u otra han puesto a la luz el impacto del ciberespacio. Quizás el mas comentado de estos ha sido el de las elecciones de Irán en que vimos tanto en Youtube, Twitter, o en Facebook, una imagen diferente de una sociedad cerrada.
Una de las preguntas recibidas tiene que ver con esta problemática y era que aclarará cual es la diferencia entre Internet y Ciberespacio.
No voy a decir nada nuevo al respecto sino implemente resumir la distinción que hace Lawrence Lessig en su libro el código 2.0, libro que confieso estoy releyendo.
En esta dirección Internet no es mas que el medio, por el enviamos mails, buscamos contenidos o dado el caso hasta podemos comprar libros, artículos diferentes, o bajar música y publicar videos. El ciberespacio es algo mas. Los que tienen mas de cuarenta no podrán entender fácilmente que el ciberespacio es a algo en lo que se vive, en lo que se lleva una vida online, que los nativos digitales ven con toda razón que es una segunda vida. En mi criterio el reto que afronta la Educación es precisamente entender el Ciberespacio y el no captar la diferencia sutil ente este e Internet, conduce a que se siga viendo Internet como un fluido que trasnporta contenidos, un medio para seguir haciendo lo mismo, con cierto retoque tecnológico.
Los Estados primero y la Educación por ende, tienen que entender que hay que afrontar el reto del Ciberespacio y a la vez que no puede arrebatarse a las nuevas generaciones la posibilidad de esa vida.
Evidentemente tendremos que aprender a manejar este ciberespacio, a entender la creatividad radical que puede generar, lo que cambia en nuestra ética y concepciones. Es claro que para algunos Estados este ciberespacio es un peligro. La llamada brecha digital profesor-alumno no radica en que unos manejen mejor Internet a los otros, sino que unos ya viven en el ciberespacio y los otros no.
Los educadores tienen que afrontar este reto y comprender que debemos llevar a las aulas no una tecnología, el Internet como fluido que siga apoyando un pensamiento egocéntrico, sino entender que toca formar a los ciudadanos para una sociedad en que la transparencia y la multilateralidad van a depender mucho de cómo regulemos y aprendamos a vivir en ese ciberespacio.
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